La dehesa
Un ecosistema único
Conócelo mejor
La dehesa deriva del ecosistema del bosque mediterráneo y es característico de la península ibérica, presente principalmente en España y Portugal.
La dehesa se compone principalmente de encinas (Quercus ilex) y alcornoques (Quercus suber), que son árboles emblemáticos de la región, aunque también pueden incluir otros tipos de vegetación como matorrales, arbustos o pastos, utilizados para el pastoreo de ganado vacuno, ovino y caprino.
En una dehesa típica se consigue que los árboles persistan unos 250 años. El sotobosque se limpia cada ciertos años para evitar que los arbustos de la familia de las jaras (Cistaceae) o las plántulas de roble, se apoderen del bosque.
La disposición de los árboles maximiza la productividad general al equilibrar la luz para los pastos en el sotobosque, el uso de agua en los suelos y la producción de bellotas para cerdos y animales de caza.


Un paraje singular
También se denomina con el término dehesa al tipo de gestión de fincas privadas destinadas a la explotación agro-ganadera sobre el bosque mediterráneo del que se obtienen simultáneamente múltiples recursos.
La mayor biodiversidad que podemos encontrar en Europa y sin embargo se trata de un ecosistema creado por el hombre.
Se trata de una comunidad de plantas y animales en un entorno natural donde interactúan, creando un equilibrio dinámico en el que ambos conviven y se desarrollan.
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